{"id":316,"date":"2018-08-24T21:01:14","date_gmt":"2018-08-24T21:01:14","guid":{"rendered":"http:\/\/memoriactiva.info\/?page_id=316"},"modified":"2018-08-24T21:21:20","modified_gmt":"2018-08-24T21:21:20","slug":"de-la-tortura-no-se-habla","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/memoriactiva.info\/es\/de-la-tortura-no-se-habla\/","title":{"rendered":"\u201cDe la tortura no se habla\u201d"},"content":{"rendered":"<h4>Introducci\u00f3n<\/h4>\n<p style=\"text-align: right;\">Evelyn Hevia Jord\u00e1n<sup>1<\/sup><\/p>\n<p>El martes del 11 de septiembre de 1973 se produjo el golpe de Estado en Chile. Las Fuerzas Armadas y de Orden derrocaron mediante la imposici\u00f3n de la fuerza al gobierno socialista y democr\u00e1ticamente electo del Presidente Salvador Allende. Augusto Pinochet se hizo del poder y gobern\u00f3 al pa\u00eds durante 17 a\u00f1os.<\/p>\n<p>A pesar de las m\u00faltiples estrategias del r\u00e9gimen para el ocultamiento y distorsi\u00f3n de la realidad que se viv\u00eda en el pa\u00eds, la situaci\u00f3n de quienes eran represaliados por sus ideas pol\u00edticas se hizo r\u00e1pidamente conocida en el mundo. Desde los primeros d\u00edas del golpe de Estado se difundieron en el mundo entero las im\u00e1genes que graficaban la violencia y la represi\u00f3n: el palacio de La Moneda en llamas; mujeres, hombres y ni\u00f1os eran arrestados por militares; cuerpos inertes yac\u00edan en las calles y, m\u00e1s de mil recintos a lo largo del pa\u00eds, como el Estadio Nacional, se comenzaban a llenar de prisioneros pol\u00edticos. Esas im\u00e1genes fueron las que primero testimoniaron en todo el mundo sobre c\u00f3mo el horror y la violencia iban instal\u00e1ndose y gobernando al pa\u00eds.<\/p>\n<p>Comenzar este texto aludiendo a las im\u00e1genes del golpe y de la dictadura, no es un asunto casual, sabemos que recordamos en im\u00e1genes, pero tambi\u00e9n las im\u00e1genes nos ayudan a recordar (en el pleno sentido etimol\u00f3gico del t\u00e9rmino <i>recordis<\/i>: volver a pasar por el coraz\u00f3n). As\u00ed, este libro que retrata mediante la fotograf\u00eda a sobrevivientes de la tortura en los lugares en que permanecieron secuestrados podr\u00eda ser comprendido como un \u201clugar para la memoria\u201d. Un lugar que es <i>material<\/i> (libro como objeto) y al mismo tiempo es <i>simb\u00f3lico<\/i> (libro como un espacio abierto a ser significado por sus lectores\/observadores). Por otra parte, este es un libro que, contraviniendo a su t\u00edtulo, pone a la tortura en el espacio p\u00fablico, en el di\u00e1logo social.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>En este texto me referir\u00e9 a tres asuntos para una aproximaci\u00f3n al t\u00edtulo de esta publicaci\u00f3n: \u201cde la tortura no se habla\u201d. En primer lugar, una breve contextualizaci\u00f3n hist\u00f3rica sobre la pol\u00edtica oficialista post dictadura; luego, me referir\u00e9 a la tortura como<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span>aquella experiencia que resulta compleja de ser contada y de ser escuchada y, finalmente, a los ex centros de tortura que han sido recuperados como sitios de memoria en el Chile post dictadura y la relevancia que tienen en el presente como espacios que hablan por s\u00ed mismos sobre la experiencia represiva y la transmiten a las nuevas generaciones, permitiendo una reconstrucci\u00f3n de la subjetividad pol\u00edtica del sobreviviente.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><b>I. Breve contextualizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>Tras la dictadura c\u00edvico-militar (1973 \u2013 1990) el Estado chileno, a trav\u00e9s de sus distintos gobiernos, se ha visto interpelado para responder frente a los cr\u00edmenes de lesa humanidad. Las principales exigencias han sido verdad, justicia, memoria y reparaci\u00f3n, frente a las cuales los gobiernos post dictadura han ido respondiendo \u201cen la medida de lo posible\u201d<sup>2<\/sup>.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>La primera acci\u00f3n oficial en este sentido fue la creaci\u00f3n de la Comisi\u00f3n Nacional de Verdad y Reconciliaci\u00f3n<sup>3<\/sup>. Dicha comisi\u00f3n, emiti\u00f3 un a\u00f1o m\u00e1s tarde (1991) su informe, conocido tambi\u00e9n como Informe Rettig<sup>4<\/sup>, el que tuvo por objetivo \u201cestablecer la verdad y reconocer lo sucedido a las v\u00edctimas entre el 11 de septiembre de 1973 y el 10 de marzo de 1990 con el fin de promover la reconciliaci\u00f3n en el pa\u00eds\u201d. Hasta aqu\u00ed hab\u00eda un paso, el mismo Estado que durante la dictadura hab\u00eda implantado el terror, reconoc\u00eda de manera oficial la existencia de detenidos desaparecidos y ejecutados pol\u00edticos, contraviniendo la negaci\u00f3n sistem\u00e1tica que hizo la dictadura de estas pr\u00e1cticas. Tras este informe, se instal\u00f3 la Corporaci\u00f3n Nacional de Reparaci\u00f3n y Reconciliaci\u00f3n (1992-1996), cuya principal tarea era \u201cpromover las acciones para dar cumplimiento a las recomendaciones hechas por la Comisi\u00f3n Rettig\u201d<sup>5<\/sup>. A\u00f1os m\u00e1s tarde, y en el contexto en que se volv\u00eda a instalar la dictadura chilena en debate internacional, producto del inter\u00e9s medi\u00e1tico y pol\u00edtico que suscit\u00f3 la detenci\u00f3n del dictador Augusto Pinochet en Londres (octubre de 1998), entre 1999 y 2000, se instal\u00f3 la Mesa de Di\u00e1logo de Derechos Humanos, instancia oficial cuyo principal<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span>objetivo era avanzar en el esclarecimiento del destino final de los detenidos desaparecidos<sup>6<\/sup>.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>Hasta los primeros a\u00f1os de los 2000 los gobiernos concertacionistas no hicieron un reconocimiento oficial de la prisi\u00f3n pol\u00edtica y la tortura como pr\u00e1cticas sistem\u00e1ticas de violaciones a los Derechos Humanos. El discurso oficial del Estado en cuanto al \u201creconocimiento y los planes de reparaci\u00f3n a las v\u00edctimas\u201d estaba centrado en quienes hab\u00edan sido desaparecidos y asesinados y sus familiares. <span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>En este escenario el episodio conocido como \u201cAg\u00fcero v\/s Meneses\u201d que estall\u00f3 en el 2001 al interior de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de Chile, abri\u00f3 el tema de la tortura en el contexto acad\u00e9mico y pol\u00edtico. Felipe Ag\u00fcero Piwonka, torturado y Emilio Meneses Cuifardi, torturador, ambos acad\u00e9micos del departamento de Ciencias Pol\u00edticas de la Universidad Cat\u00f3lica. Ag\u00fcero en la d\u00e9cada del 90 hab\u00eda reconocido que Meneses, su colega, fue su torturador en el Estadio Nacional y tras a\u00f1os de vivir esta situaci\u00f3n en silencio, decidi\u00f3 romper el secreto y comunicarlo a las autoridades de la Universidad. Sin embargo, esta comunicaci\u00f3n de car\u00e1cter reservado trascendi\u00f3 y abri\u00f3 el debate sobre la tortura. En el contexto del debate que abri\u00f3 este caso, la periodista Patricia Verdugo reuni\u00f3 a un grupo de expertos en la publicaci\u00f3n \u201cDe la Tortura no se habla\u201d<sup>7<\/sup>, donde diversos autores realizan un an\u00e1lisis desde m\u00faltiples perspectivas sobre la tortura y la prisi\u00f3n pol\u00edtica. Este episodio y debate fue abriendo el camino que condujo hacia la creaci\u00f3n Comisi\u00f3n Nacional de Prisi\u00f3n Pol\u00edtica y Tortura<sup>8<\/sup>.<\/p>\n<p>En el contexto de las conmemoraciones de los 30 a\u00f1os desde el golpe de Estado, el presidente Ricardo Lagos anunci\u00f3 en su discurso \u201cNo hay ma\u00f1ana sin ayer\u201d la creaci\u00f3n de la Comisi\u00f3n Nacional sobre Prisi\u00f3n Pol\u00edtica y Tortura, tambi\u00e9n denominada Comisi\u00f3n Valech<sup>9<\/sup>. Esta Comisi\u00f3n se dio a la tarea de determinar qui\u00e9nes hab\u00edan sufrido la privaci\u00f3n de libertad y torturas por razones pol\u00edticas, por actos de agentes del Estado o personas a<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span>su servicio<sup>10<\/sup>. Sin embargo, uno de los puntos pol\u00e9micos, y que en el \u00faltimo tiempo ha sido un fuerte debate, tuvo que ver con la promulgaci\u00f3n de la Ley N\u00ba 19.992 del 24\/12\/2004 que estableci\u00f3 las medidas de reparaci\u00f3n a las v\u00edctimas, sin embargo, esta Ley contiene la cl\u00e1usula de mantener bajo secreto por 50 a\u00f1os los testimonios recibidos por la comisi\u00f3n. De esta manera, el secreto obstruye la tarea de juzgar y de conocer p\u00fablicamente a quienes habr\u00edan participado en la tortura. \u201cMientras rija el secreto previsto en este art\u00edculo, ninguna persona, grupo de personas, autoridad o magistratura tendr\u00e1 acceso a lo se\u00f1alado en el inciso primero de este art\u00edculo, sin perjuicio del derecho personal que asiste a los titulares de los documentos, informes, declaraciones y testimonios incluidos en ellos, para darlos a conocer o proporcionarlos a terceros por voluntad propia. (\u2026) La comunicaci\u00f3n, divulgaci\u00f3n o revelaci\u00f3n de los antecedentes y datos amparados por el secreto establecido en el inciso primero, ser\u00e1 sancionada con las penas se\u00f1aladas en el art\u00edculo 247 del C\u00f3digo Penal\u201d<sup>11<\/sup>.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>La imposici\u00f3n por Ley del secreto vino a reafirmar una estrategia pol\u00edtica conocida inscrita en la idea de la \u201creconciliaci\u00f3n nacional\u201d, que ha tenido un efecto de impunidad jur\u00eddica y social de los responsables de los cr\u00edmenes, acentuando el discurso en la categor\u00eda de la v\u00edctima y no en la relevancia del derecho a la verdad y la justicia de quienes sufrieron la represi\u00f3n durante la dictadura y de la sociedad en su conjunto.<\/p>\n<p>En 2009 se cre\u00f3 la Comisi\u00f3n Asesora presidencial para la calificaci\u00f3n de Detenidos desaparecidos, Ejecutados Pol\u00edticos y v\u00edctimas de Prisi\u00f3n Pol\u00edtica y tortura, mediante la Ley 20.405 del 10\/12\/2009, cuya misi\u00f3n fue calificar nuevos casos<sup>12<\/sup>. Sin embargo, esta Comisi\u00f3n nuevamente se ampar\u00f3 en el art\u00edculo del secreto. De esta manera, los grupos organizados de familiares de desaparecidos y ejecutados pol\u00edticos, los sobrevivientes de la prisi\u00f3n pol\u00edtica y la tortura y activistas desde la conmemoraci\u00f3n de los 40 a\u00f1os del golpe (2013) iniciaron una gran campa\u00f1a para poner fin al secreto. Esta campa\u00f1a durante el 2017 tuvo un alcance p\u00fablico mayor, donde muchos de los testimoniantes de la Comisi\u00f3n han solicitado su testimonio al Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) y lo han puesto a disposici\u00f3n de la justicia, amparados en el derecho personal a ello, en tanto titulares del testimonio.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>Estos antecedentes nos muestran c\u00f3mo en el escenario de la pol\u00edtica oficial de la postdictadura ha habido un largo silencio respecto de la tortura y una vez que el Estado decide abordar estos hechos mediante la creaci\u00f3n de la Comisi\u00f3n Valech, lo hace poniendo al secreto como una cl\u00e1usula que perpet\u00faa la negaci\u00f3n del leg\u00edtimo derecho a la verdad y de poder identificar no solo a quienes sufrieron la tortura, sino de avanzar en los procesos que conduzcan a juzgar a los responsables. <span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><b>Sobrevivir para contar<\/b><\/p>\n<p>La tortura, ha sido una pr\u00e1ctica ancestralmente empleada para obtener informaci\u00f3n de inteligencia, mediante la aplicaci\u00f3n de tecnolog\u00edas para infligir dolor\/sufrimiento f\u00edsico, psicol\u00f3gico y\/o sexual. De acuerdo con definici\u00f3n de la Asamblea General de Naciones Unidas tortura es \u201ctodo acto por el cual se inflija intencionadamente a una persona dolores o sufrimientos graves, ya sean f\u00edsicos o mentales, con el fin de obtener de ella o de un tercero informaci\u00f3n o una confesi\u00f3n, de castigarla por un acto que haya cometido, o se sospeche que ha cometido, o de intimidar o coaccionar a esa persona o a otras, o por cualquier raz\u00f3n basada en cualquier tipo de discriminaci\u00f3n, cuando dichos dolores o sufrimientos sean infligidos por un funcionario p\u00fablico u otra persona en el ejercicio de funciones p\u00fablicas, a instigaci\u00f3n suya, o con su consentimiento o aquiescencia. No se considerar\u00e1n torturas los dolores o sufrimientos que sean consecuencia \u00fanicamente de sanciones leg\u00edtimas, o que sean inherentes o incidentales a \u00e9stas\u201d<sup>13<\/sup>.<\/p>\n<p>En Chile, las Comisiones sobre Prisi\u00f3n Pol\u00edtica y Tortura han reconocido a m\u00e1s de 38.000 sobrevivientes, para muchos de ellos la experiencia del testimonio ha resultado una experiencia liberadora de ese silencio arrastrado durante d\u00e9cadas, para otros ha sido una experiencia re-traumatizadora. Es que la experiencia del sobreviviente no es sencilla de ser transmitida, se ha escrito abundante literatura sobre la \u201cculpa del sobreviviente\u201d, la pregunta \u00bfpor el por qu\u00e9 yo sobreviv\u00ed y otros no? es compleja y en algunos casos, como el de Argentina la figura del sobreviviente al principio fue vista con sospecha: \u201calgo habr\u00e1 hecho para sobrevivir\u201d. Jorge Sempr\u00fan, escritor y sobreviviente del campo de concentraci\u00f3n de Buchenwald en su libro testimonial \u201cVivir\u00e9 con su nombre, morir\u00e1 con el m\u00edo\u201d en tono ir\u00f3nico se\u00f1ala: \u201c\u2019\u00a1Ya tenemos al muerto que necesit\u00e1bamos!\u2019\u2026 Deber\u00eda sentirme culpable de haber tenido suerte, sobre todo la de sobrevivir\u201d. <span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>La culpa del sobreviviente ha sido una tem\u00e1tica tratada por quienes han sobrevivido y han narrado sus experiencias, incluso el mismo Ag\u00fcero se\u00f1ala que tras haber guardado por una d\u00e9cada el secreto de la identidad de Meneses, su colega-torturador, no la habr\u00eda revelado movido por la culpa de haber sobrevivido. Es por ello que un mandato impl\u00edcito<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span>del sobreviviente ha sido testimoniar, pero para contar la experiencia en tanto testigos de la desaparici\u00f3n o el asesinato de otros que no vivieron para contarlo.<\/p>\n<p>Hablar de la tortura no es asunto f\u00e1cil, menos cuando se trata de la propia experiencia vivida. La tortura habla a trav\u00e9s del cuerpo, del s\u00edntoma, de los silencios, de la ruptura del lazo social y pol\u00edtico, del quiebre subjetivo. En el caso chileno, he conocido a muchos sobrevivientes que, por ejemplo, han cultivado una forma de hacer de esa experiencia un \u201cmal chiste\u201d, porque no hay palabras para darse a entender y porque hay un interlocutor que, quiz\u00e1s, tampoco quiere escuchar tanto.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>De este modo, el asunto no es solo que el sobreviviente pueda hablar de su tortura, sino que quiz\u00e1s m\u00e1s complejo es c\u00f3mo encuentra una escucha para ella, algo que Pollak<sup>14\u00a0<\/sup>conceptualiz\u00f3 como las \u201ccondiciones de audibilidad social\u201d. Porque los sobrevivientes han hablado, pero <i>\u00bfqu\u00e9 tan dispuestos hemos estado a escuchar su relato?<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/i><\/p>\n<p>Cuando se public\u00f3 el Informe Valech I (2004), hubo una amplia cobertura de prensa sobre las modalidades de la tortura, para muchos fue un exceso, una saturaci\u00f3n delos relatos del horror, sensacionalismo, abrir las viejas heridas\u2026 y as\u00ed.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>Quiz\u00e1s esta sobreexposici\u00f3n del relato del sobreviviente fue una manera<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>para abrir y cerrar r\u00e1pidamente el tema en el plano de la opini\u00f3n p\u00fablica, porque \u201cnadie quer\u00eda escuchar m\u00e1s\u201d. <span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>Pero, qu\u00e9 es lo que cuesta o\u00edr. Creo que lo que cuesta o\u00edr es precisamente que los torturados y torturadores siguen entre nosotros, y los segundos, impunes, libres, camuflados de \u201cpobres viejitos\u201d en la ciudad. En cambio los torturados han puesto la cara ante sus hijos, sus familias y ante la sociedad para recordarnos el horror y la capacidad de muchos de resistir y dejar de ser v\u00edctimas, convirti\u00e9ndose nuevamente en actores pol\u00edticos.<\/p>\n<p>Pero hablar sobre la tortura no implica solo que el sobreviviente cuente cu\u00e1nto y c\u00f3mo le infligieron dolor, o cu\u00e1nto sufri\u00f3, resulta imperativo poner en el di\u00e1logo social que la tortura es una t\u00e9cnica que fue ense\u00f1ada, aprendida, calculada, incluso en algunos casos cient\u00edficamente creada y probada. Porque en el caso chileno -como en tantos otros- la tortura cont\u00f3 con manuales y \u201cautores intelectuales\u201d, que le imprimieron a dicha pr\u00e1ctica una \u201cfr\u00eda racionalidad\u201d, contradiciendo las tesis que explican la tortura solo como un \u201carrebato\u201d de incivilidad, psicopat\u00eda o comportamientos zoot\u00edpicos, perspectivas desde las cuales el torturador es un \u201csalvaje\u201d, \u201cpsic\u00f3pata\u201d o \u201canimal\u201d, respectivamente.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>No, la tortura fue ense\u00f1ada en centros especializados y, hombres y mujeres entrenados para ella.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>Fue una cadena de producci\u00f3n de dolor\/sufrimiento, donde cada uno ten\u00eda un rol en ese<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span>gran engranaje de fabricaci\u00f3n del horror. Hombres y mujeres capaces de desconectar sus sentimientos de sus pensamientos y convertirse en funcionarios<sup>15<\/sup>.<\/p>\n<p>En el informe Valech<sup>16<\/sup> se describen mediante la recopilaci\u00f3n de testimonios los siguientes m\u00e9todos de tortura: golpizas reiteradas,<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>lesiones corporales deliberadas, colgamientos, posiciones forzadas, aplicaci\u00f3n de electricidad, amenazas, simulacro de fusilamiento, humillaciones y vej\u00e1menes, desnudamiento, agresiones y violencias sexuales, presenciar torturas de otros, ruleta rusa, presenciar fusilamientos de otros detenidos, confinamiento en condiciones infrahumanas, privaciones deliberadas de otros medios de vida, privaci\u00f3n o interrupci\u00f3n del sue\u00f1o, asfixias, exposici\u00f3n a temperaturas extremas, y un apartado, sobre la violencia sexual contra las mujeres. En gran parte de los testimonios de quienes sobrevivieron, se puede establecer que la tortura comenzaba en el momento en que la persona era secuestrada, ya que inmediatamente se les despojaba del sentido de la vista, mediante el uso de cinta adhesiva y gafas oscuras, siendo atados de manos y pies y subidos abruptamente a un veh\u00edculo, de ah\u00ed que muchos centros secretos de tortura fueran llamados \u201cvendas\u201d.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>La tortura se introduce por todos los sentidos del torturado, el primer sentido en ser secuestrado es la vista, sin embargo, muchas veces la posibilidad de ver se convierte en una forma de tortura: mirar mientras es torturado\/a el\/la compa\u00f1ero\/a o un familiar, o quitar la venda para amedrentar mientras los torturadores exhiben objetos de los hijos o seres queridos. Sobre la piel, en la forma de golpes, atropellamientos, cadenazos, corriente el\u00e9ctrica, quemaduras, colgamientos, posiciones forzadas, exposici\u00f3n a fr\u00edo o calor extremo. En los o\u00eddos, sometimiento continuo a escuchar gritos de otros torturados o m\u00fasica a elevado volumen, insultos y garabatos, risas de los torturadores, burlas sobre el cuerpo que permanece desnudo, escuchar la voz suplicante de alg\u00fan ser querido, tambi\u00e9n el conocido \u201ctel\u00e9fono\u201d, que es un m\u00e9todo de tortura donde se golpean con las manos al un\u00edsono los o\u00eddos. En el olfato, estar sometidos a olores nauseabundos en el hacinamiento que desprenden cuerpos torturados y heridos en espacios reducidos, permanecer en espacios reducidos donde hay fecas y orinas; en el gusto, estar obligados a comer fecas y\/o v\u00f3mitos, beber agua con residuos org\u00e1nicos e inorg\u00e1nicos y\/o ser sumergidos en tambores de agua pestilente, o tambores de agua en los cuales los torturadores lavaban sus manos manchadas de sangre tras las sesiones de tortura.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>Las vejaciones sexuales fueron m\u00e9todos que se emplearon tanto en hombres como en mujeres, incluso en menores de edad, constituyendo uno de los puntos m\u00e1s sensibles y tab\u00fa respecto a la experiencia de quienes sobrevivieron a la tortura.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>Al respecto la Comisi\u00f3n Valech identifica distintos tipos y niveles de agresi\u00f3n sexual: <span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><i>\u201c- Miles de personas refirieron haber sido v\u00edctimas de agresi\u00f3n verbal con contenido sexual; de amenazas de violaci\u00f3n de su persona o de familiares suyos; de coacci\u00f3n para desnudarse con fines de excitaci\u00f3n\u00a0<\/i><i>sexual del agente; de simulacro de violaci\u00f3n; de haber sido obligadas a o\u00edr o presenciar la tortura sexual de otros detenidos o de familiares; de haber sido fotografiados en posiciones obscenas, todo ello en un contexto de extrema vulnerabilidad.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><i>&#8211; Otro n\u00famero importante de personas denunciaron tocamientos; introducci\u00f3n de objetos en ano o vagina; violaci\u00f3n en todas sus variantes (penetraci\u00f3n oral, vaginal, anal); violaciones reiteradas, colectivas o sodom\u00edticas; haber sido forzados a desarrollar actividades sexuales con otro detenido o un familiar. Se registran tambi\u00e9n casos que refieren haber sufrido la introducci\u00f3n de ratas, ara\u00f1as u otros insectos en boca, ano o vagina. Constan testimonios de personas forzadas a tener sexo con perros especialmente adiestrados para este cometido. Por otra parte, importa consignar que la mayor\u00eda de las v\u00edctimas de agresiones y violencias sexuales refirieron graves y variadas secuelas. Es de inter\u00e9s se\u00f1alar que gran parte de las v\u00edctimas, careci\u00f3 de apoyo especializado para atender estas secuelas\u201d<\/i><sup>17<\/sup><i>.<\/i><\/p>\n<p>Es de estas experiencias que como sociedad hemos rehusado o\u00edr, m\u00e1s que el sobreviviente de hablar. Los sobrevivientes han hablado en los juzgados, ante comisiones oficiales nacionales e internacionales, para investigaciones judiciales y cient\u00edficas, han hablado con artistas, han hablado con la prensa, han hablado para reconstruir los lugares donde fue practicado el horror. Pero \u00bfcu\u00e1nto hemos escuchado?<\/p>\n<p><b>Un lugar para la memoria<\/b><\/p>\n<p>En el caso de la dictadura chilena se pueden observar m\u00faltiples estrategias para travestir, ocultar, borrar y demoler lo que sucedi\u00f3 en los centros secretos de secuestro, tortura y exterminio<i><sup>,<\/sup><\/i><sup>18<\/sup> \u00bfpor qu\u00e9?, porque estos lugares tambi\u00e9n hablan sobre el horror de la dictadura y su resistencia, aquello que el Estado ha rehusado hablar. No obstante, los sobrevivientes, sus testimonios y la lucha por la recuperaci\u00f3n de estos centros como lugares para la memoria durante la postdictadura han constituido el principal mecanismo que ha permitido develar los cr\u00edmenes perpetrados y transmitir estas memorias a las nuevas generaciones.<\/p>\n<p>A pesar de que la Comisi\u00f3n Rettig hizo recomendaciones para la construcci\u00f3n de memoriales y lugares que recuerden \u201cel buen nombre de las v\u00edctimas\u201d, el Estado se ha visto interpelado a responder a las demandas de las organizaciones de sobrevivientes, familiares y organizaciones de Derechos Humanos. As\u00ed en la angosta geograf\u00eda de Chile en la cual se inscribe el pasado de la dictadura, es posible ubicar lugares de memoria que<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span>apelan al reconocimiento de las \u201cv\u00edctimas\u201d, como los Memoriales construidos con el apoyo del Programa de Derechos Humanos del Ministerio del Interior, pero hay otros, que surgen de iniciativas locales y buscan reivindicar a la militancia, las luchas sociales, contraviniendo el discurso oficial de la \u201cv\u00edctima\u201d.<\/p>\n<p>Los ex centros de tortura que han sido recuperados como sitios de memoria gracias a la decidida acci\u00f3n de sobrevivientes y otras organizaciones, hablan por s\u00ed mismos de este pasado y de la intencionalidad de silenciamiento en pos de la idea de reconciliaci\u00f3n. Sabemos que la reconciliaci\u00f3n es un imposible, en un estado donde prima el silencio, el secreto (por Ley), la impunidad y la nula voluntad de colaboraci\u00f3n con la justicia de quienes participaron en estos cr\u00edmenes. Sin embargo estos lugares hablan desde sus ruinas y resignificaciones (Villa Grimaldi, por ejemplo), sus demoliciones y reapropiaciones (Jos\u00e9 Domingo Ca\u00f1as, por ejemplo), sus cambios de numeraci\u00f3n y el vac\u00edo de la ausencia de quienes no est\u00e1n (Londres 38, por ejemplo), desde las demostraciones de memoria que distintos grupos hacen en la calle en fechas emblem\u00e1ticas (Venda Sexy y Tres y Cuatro \u00c1lamos, por ejemplo) y desde las luchas presentes por recuperar y reapropiarse de esos espacios (ex Cuartel Borgo\u00f1o y Colonia Dignidad\/Villa Baviera, por ejemplo). Hoy existen cientos de placas, animitas, monumentos, monolitos, murales, nombres de calles, plazas, bibliotecas, auditorios que recuerdan la represi\u00f3n en dictadura, corriendo el cerco oficial de la (im)posibilidad de hablar y escuchar sobre estos hechos en los lugares donde oper\u00f3 la represi\u00f3n.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>Porque como se\u00f1al\u00f3 Maurice Halbwachs<sup>19<\/sup><i> <\/i>\u201chacer memoria\u201d precisa de un tiempo y espacio. Estas coordenadas son el encuadre m\u00ednimo que requiere que se pueda tematizar el pasado. Pero hoy los lugares de memoria en Chile no solo hablan sobre la represi\u00f3n, sino que tambi\u00e9n sobre la larga lucha desplegada por verdad, justicia y memoria<sup>20<\/sup>.<\/p>\n<p>Las Comisiones oficiales han permitido al sobreviviente relatar su experiencia, pero convoc\u00e1ndolo en una cita testimonial cuyo foco es el \u201cevento traum\u00e1tico de la represi\u00f3n\u201d.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>No obstante, los lugares donde la represi\u00f3n fue desplegada permiten restituir una identidad y un lazo social\/colectivo a estos actores, sac\u00e1ndolos de la categor\u00eda de \u201cv\u00edctima\u201d, abriendo la posibilidad para que se rearticule en tanto agente social, que transmite en el lugar donde fue represaliado una memoria militante y un discurso pol\u00edtico que adquiere un nuevo sentido en el presente, donde a su vez conecta las luchas del pasado con las actuales. Por ejemplo, hoy muchos ex centros de tortura no solo recuerdan la tortura y el sufrimiento, sino que son espacios de convergencia de nuevas luchas sociales (mapuches, estudiantes, trabajadores, mujeres, migrantes, etc.).<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>En s\u00edntesis, estos espacios propician un di\u00e1logo: un habla y una escucha. Son lugares donde para el sobreviviente es posible hablar de la tortura y donde otros pueden escucharla, pero no solo como un ejercicio para \u201ccon-dolorse\u201d con otro \u201cv\u00edctima\u201d, sino como un acto de reconocimiento de la experiencia vivida y de la sobrevivencia como un acto de resistencia al ocultamiento, al olvido y el silencio. <span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<p><sup>1<\/sup><span style=\"font-size: 10pt;\">Licenciada en Psicolog\u00eda y Psic\u00f3loga por la Universidad de Artes y Ciencias Sociales (ARCIS), Mag\u00edster en Historia por la Universidad de Chile. Acad\u00e9mica e Investigadora asociada al Programa Interdisciplinar en Memorias y Derechos Humanos de la Universidad Alberto Hurtado, Chile. Actualmente becaria CONICYT-DAAD, cursa el doctorado en Historia en Lateinamerika Institut de la Freie Universit\u00e4t Berlin (LAI-FU). <a href=\"mailto:eveheviajordan@gmail.com\">eveheviajordan@gmail.com<\/a><\/span><\/p>\n<p><sup>2<\/sup><span style=\"font-size: 10pt;\">Esta es una expresi\u00f3n que fue utilizada por el expresidente democratacristiano Patricio Aylwin Az\u00f3car, en el contexto de las posibilidades de dar respuesta a las exigencias de verdad y justicia sobre los cr\u00edmenes de lesa humanidad cometidos en dictadura. El discurso de la reconciliaci\u00f3n nacional y la doctrina de Aylwin \u201cen la medida de lo posible\u201d se fueron plasmando todas las acciones del Estado en materia de verdad y justicia durante los primeros a\u00f1os de la post dictadura.<\/span><\/p>\n<p><sup>3<\/sup><span style=\"font-size: 10pt;\">Esta comisi\u00f3n recibi\u00f3 3.550 denuncias, de las cuales 2.296 fueron reconocidas como v\u00edctimas de violaciones a los Derechos Humanos.<\/span><\/p>\n<p><sup>4<\/sup><span style=\"font-size: 10pt;\">Como referencia a Ra\u00fal Rettig, quien presidi\u00f3 la comisi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><sup>5<\/sup><span style=\"font-size: 10pt;\">Entre 1992 y 1996 la Corporaci\u00f3n Nacional de Reparaci\u00f3n y Reconciliaci\u00f3n analiz\u00f3 2.188 casos y calific\u00f3 a 899 nuevas v\u00edctimas de desaparici\u00f3n forzada o ejecuci\u00f3n pol\u00edtica.<\/span><\/p>\n<p><sup>6<\/sup><span style=\"font-size: 10pt;\">Permiti\u00f3 determinar 180 v\u00edctimas individualizadas y 20 v\u00edctimas NN (no identificadas). Sin embargo, hasta la actualidad no se sabe el paradero ni las circunstancias de desaparici\u00f3n de la gran mayor\u00eda de los detenidos desaparecidos.<\/span><\/p>\n<p><sup>7<\/sup><span style=\"font-size: 10pt;\">Verdugo, Patricia (2000) De la Tortura no se habla. Santiago: Editorial Catalonia.<\/span><\/p>\n<p><sup>8<\/sup><span style=\"font-size: 10pt;\">Manuel\u00a0G\u00e1rate, \u00ab\u00a0<i>De la tortura NO se habla: Ag\u00fcero versus Meneses.<\/i>\u00a0Patricia Verdugo(ED), Editorial Catalonia, Chile, 2004, 228p.\u00a0\u00bb,\u00a0<i>Nuevo Mundo Mundos Nuevos<\/i>[Online], Resenhas e ensaios historiogr\u00e1ficos, posto online no dia 21 mar\u00e7o 2005, consultado o 31 julho 2018. URL\u00a0: <a href=\"http:\/\/journals.openedition.org\/nuevomundo\/884\">http:\/\/journals.openedition.org\/nuevomundo\/884<\/a> <\/span><\/p>\n<p><sup>9<\/sup><span style=\"font-size: 10pt;\">En referencia a Monse\u00f1or Sergio Valech, quien presidi\u00f3 dicha Comisi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><sup>10<\/sup><span style=\"font-size: 10pt;\">El informe Valech publicado en 2004 reconoci\u00f3 a 27.255 v\u00edctimas de la prisi\u00f3n pol\u00edtica y tortura, que tuvo una etapa de reconsideraci\u00f3n posterior donde se a\u00f1adieron 1.204 nuevos casos, finalmente calific\u00f3 como v\u00edctimas de prisi\u00f3n pol\u00edtica y tortura a un total de 28.459 de 36.035 testimonios recibidos.<\/span><\/p>\n<p><sup>11<\/sup><span style=\"font-size: 10pt;\">Art\u00edculo 15, Ley 19.992 \/2004.<\/span><\/p>\n<p><sup>12<\/sup><span style=\"font-size: 10pt;\">Esta Comisi\u00f3n recibi\u00f3 32.453 declaraciones, de las cuales 622 correspondieron a casos de detenidos desaparecidos y ejecutados pol\u00edticos y 31.831 a casos de prisi\u00f3n pol\u00edtica y tortura.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>Como resultado se calificaron 30 nuevos casos de desaparici\u00f3n y ejecuci\u00f3n pol\u00edtica y 9.795 de prisi\u00f3n pol\u00edtica y tortura.<\/span><\/p>\n<p><sup>13<\/sup><span style=\"font-size: 10pt;\">Asamblea General de Naciones Unidas, (1975), Convenci\u00f3n contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes.<\/span><\/p>\n<p><sup>14<\/sup><span style=\"font-size: 10pt;\">Pollak, Michal (2006). Memoria, olvido y silencio. La producci\u00f3n social de identidades frente a situaciones l\u00edmite. La Plata: Al Margen.<\/span><\/p>\n<p><sup>15<\/sup><span style=\"font-size: 10pt;\">Manual de Operaciones Secretas de la DINA (1976).<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span>Disponible en: <a href=\"http:\/\/issuu.com\/thecliniccl\/docs\/manual_dina_smallpdf.com_\/1?e=2498241\/4790905\">http:\/\/issuu.com\/thecliniccl\/docs\/manual_dina_smallpdf.com_\/1?e=2498241\/4790905<\/a>.<\/span><\/p>\n<p><sup>16<\/sup><span style=\"font-size: 10pt;\">Informe Comisi\u00f3n Nacional sobre Prisi\u00f3n Pol\u00edtica y Tortura (2004), cap\u00edtulo V.<\/span><\/p>\n<p><sup>17<\/sup><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00edbidem, p\u00e1g. 278.<\/span><\/p>\n<p><sup>18<\/sup><span style=\"font-size: 10pt;\">Silva, Macarena y Rojas, Fernanda. (2005)<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>\u201cSufrimiento y desapariciones. El manejo urbano-arquitect\u00f3nico de la memoria traumatizada\u201d. Editorial Arzobispado de Santiago, Fundaci\u00f3n Documentaci\u00f3n y Archivo de la Vicar\u00eda de la Solidaridad: Santiago.<\/span><\/p>\n<p><sup>19<\/sup><span style=\"font-size: 10pt;\">Halbwachs, Maurice (2004\/1925). Los marcos sociales de la memoria, Barcelona: Anthropos Editorial.\u221a<\/span><\/p>\n<p><sup>20<\/sup><span style=\"font-size: 10pt;\">Piper, Isabel y Hevia, Evelyn (2012). Espacio y Recuerdo. Archipi\u00e9lagos de memoria en Santiago de Chile. Santiago: Ocho Libros.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Introducci\u00f3n Evelyn Hevia Jord\u00e1n1 El martes del 11 de septiembre de 1973 se produjo el golpe de Estado en Chile. Las Fuerzas Armadas y de Orden derrocaron mediante la imposici\u00f3n de la fuerza al gobierno socialista y democr\u00e1ticamente electo del Presidente Salvador Allende. 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